Ayer estaba volviendo a mi casa en combi y una chica se puso a escuchar música de su celular sin los auriculares. Entre el volumen de la radio que tenía prendida el chofer y el repertorio de canciones del aparato, que incitaban a uno a tirarse por la primera ventanilla disponible, no se entendía nada de nada. Para colmo la gente gritaba para intercambiar palabras y, de vez en cuando, miraban a esta chiquita con ganas de decirle que durmiera y se dejara de joder. Lo peor es que venía con su novio al lado y se ve que se habían peleado porque él ni la miraba y ella ponía todos temas depresivos que hablaban sobre abandono, amor y engaño. Cada tanto se animaba y le decía algo, y él se hacía el ofendido y miraba culos por la ventanilla (seguro la enganchó en alguna). El chofer duró 15 minutos con su radio prendida y después de pegarle un tiro imaginario entre ceja y ceja a la chica en cuestión, apagó su radio. Ella chocha, por supuesto. ¿Que parte de que NO queremos escuchar su música no ent...