Él vivía enamorado, no hacia más que pensar en ella.
Ella vivía sin creer en el amor. Aún así lo quería, y se veían de vez en cuando.
Un buen día él le dijo que quería tenerla a su lado para siempre, que cuando no estaba, su casa se sentía vacía y eso lo deprimía noche tras noche. Así que antes de despedirse en la puerta del bar al que acostumbraban ir, salió de su boca una sospechada declaración: "Quiero que vivamos juntos para siempre, no hay nadie que pueda hacerme más feliz, ¿Qué decís?".
"Dame un tiempo para pensar"- dijo ella, sin ningún tipo de expresión que permitiera revelar su verdad.
Y él se fue caminando, solo, pensando si su manera de medir el tiempo sería la misma.
Ella vivía sin creer en el amor. Aún así lo quería, y se veían de vez en cuando.
Un buen día él le dijo que quería tenerla a su lado para siempre, que cuando no estaba, su casa se sentía vacía y eso lo deprimía noche tras noche. Así que antes de despedirse en la puerta del bar al que acostumbraban ir, salió de su boca una sospechada declaración: "Quiero que vivamos juntos para siempre, no hay nadie que pueda hacerme más feliz, ¿Qué decís?".
"Dame un tiempo para pensar"- dijo ella, sin ningún tipo de expresión que permitiera revelar su verdad.
Y él se fue caminando, solo, pensando si su manera de medir el tiempo sería la misma.
Comentarios
Me parece que para ella él no es lo mismo.
Pobre él--- Pobre!
Ella sólo lo quiere mientras él la ama.
Pobre él--- Pobre!
Además: Pobre ella, haber llegado a ese momento en que se tiene que tomar el tiempo.
Lindo texto.
Saludos.
Qué lindo es tomarse un tiempo, qué feo es que te lo digan!
Usted es demasiado romántico en el fondo, tendría que ver más allá,
no encerrarse. Siempre hay algo más que el amor. Y casi siempre
está entre líneas.